Gracias a todos los que me siguen acompañando en este sueño de vida que afortunadamente cada día tiene más matices de realidad, vámonos en orden... Como siempre (ya se la saben, no se hagan) le doy las gracias a mi señora madre por todo el apoyo y la tan poca comprensión, porque sin estos dos, pues no funcionaría este asunto de las letras, a mi fenecida Agüela Teresa, por que la extraño harto y porque entre mis letras adivino un vestigio de las suyas, a mi lejano Manigüis Alfredo Sotomayor, porque siempre ha estado ahí, porque solo con el puedo dejar escapar la magia escénica y por cada Güisquito -salúd Manigüis-, a mi carnal de letras y andanzas Antonio Herrera, porque siempre será un privelgio poner en riesgo la vida en tu compañía, aprender a tu lado, llorar en tu hombro y chocar cada nuevo vaso de dudoso contenido, a Juan Carlos Delgadillo por su siempre certera opinión, por todo su apoyo y por ese maravilloso espacio quincenal entre sus páginas, a Carlos Eduardo Rico porque me cae que aunque nos veamos poco, sigo sabiendo del gusto que mis letras te despiertan y sobre todo por el enorme apoyo brindado de manera constante, a Adriana Reina por sus sonrisas y carcajadas y por sus maravillosas fotos que siempre adornan mis portales -puro Quesadilla's power-, a mi amigocha Verónica Gallardo por cada crítica, por cada vaso de anís o de ron y por su maravillosa chispa que siempre me hace reir, a mis carnales de andanzas artísticas Emmanuel Sotelo, Marco Neira, Adán Gonzalez, Lalo López y Fernando Cisneros porque me cae que sin sus letras, sus interpretaciones y su tan agradable y alcoholémica compañía, esto no tendría sentido alguno y a Blanca Estela Limón por sus excelenes palabras, vibras y maravillosas historias de café -las disfruto como enano-. A todos ustedes que visitan mi sitio web, que comentan en las redes sociales, que comentan en tuiter y que siguen mis letras por todas partes, les debo una carrera. MIL GRACIAS. |